LETRAS…
March 20th, 2009 Escrito por: aWacateSe que unas cuantas líneas jamás podrán expresar lo que siento, pero quería escribirte algo otra vez. Recuerdo que cada vez que te escribía, llorabas a mitad de letras… te emocionabas, me agradecías y terminábamos siempre fundidas en un abrazo.
Hoy más que nunca te extraño y te sigo amando con la misma intensidad. Estos últimos días, los recuerdos han regresado sin pedir permiso. Son duros, pero gracias a todo lo que vivimos juntas, no sólo aprendí muchas cosas, sino que nos unimos como nunca. Jamás estaré más agradecida con la vida, por haberme dado la oportunidad de haber sido tu bastón. Que cojeé muchas veces, sí… pero nunca dejé de estar para ti. No por obligación, sino por todo el amor que merecías recibir y por todo el que tú me diste. Aunque es duro recordarte sufriendo y viviendo lo que a mi parecer, no deberías haber vivido. Pero como siempre, jamás se pregunta por qué. Porque simplemente todo tiene un motivo. Se aprende de cada situación difícil. Sólo nos queda ser inteligentes y sacarle partido a lo malo para enfrentar cualquier tormenta… todos aprendimos contigo. En nosotros quedó la tarea de no desperdiciarlo.
En Diciembre preparé tus calcionettis y, a pesar de haber sido muy difícil, no dejé que nuestra tradición se quedara atrás. Nos recordé trabajando juntas… y cuando no me dejabas meter la mano en el relleno, porque te daba “terror” que lo echara a perder. Lo mejor de todo es que me quedó igualito. Tuve que esperar tres días para probarlos porque no quería que ese sabor me hiciera recordar; pero las lágrimas de Maira cuando se comió el primero me hicieron saber que estabas allí. Y es que siempre has estado, cada día, cada segundo.
Acostumbrarme a no verte cada mañana se me hace cada vez más difícil. Hoy daría cualquier cosa por poder abrazarte de nuevo, por acostarme a tu lado y acariciarte la frente como siemore lo hacía, por tomarte las manos, por sentir la suavidad de tus cabellos plateados. Me hace falta el día a día, prepararte tus jugos y tus comidas favoritas. Y sigue pasando lo mismo, cada vez que quiero abrazarte, recuerdo tu último abrazo y hasta puedo sentirlo. Pero no es lo mismo. No me alcanza con cerrar los ojos y suspirar.
Es difícil conformarse con fotos, pero ver tu sonrisa me da ánimo para no dejarme caer. Sabes que he tenido momentos muy duros, pero gracias a Dios y a tí, estoy rodeada de ángeles que no me dejan sola. Se que me has visto llorar, pero fuiste una estupenda maestra y jamás me dejaré derrotar por nada. De ti aprendí a luchar hasta el último momento. Es que la tristeza va y viene ma’, así como las alegrías. Así que una lagrimita más no es el fin del mundo.
Si hace un año me hubiesen dicho que mi vida iba a cambiar de esta manera, tal vez no lo hubiera creído. Pero así es, ahora es distinta. Llena de cosas que jamás pensé que iba vivir y sentir. Afortunadamente, siempre hay motivos para sonreír, siempre hay de donde agarrarse. No siempre se vive lo que uno desea vivir, pero hay que vivir en grande. Disfrutando cada momento de felicidad, valorándolo como si fuese el último…
Gracias, por haberme enseñado tantas cosas, por quererme, por haberme hecho sonreír y por caminar a mi lado.
TE AMO MA’


Posteado en 


























































